Cuando se le pregunta a las personas de negocios qué espera de sus abogados, la respuesta que con mayor recurrencia se recibe es: "Que entiendan mi negocio". Estamos convencidos que para poder dar un soporte legal que agregue valor y refleje los intereses y necesidades de cada cliente, es necesario que los asesores legales tengan un conocimiento de la forma en que cada cliente hace negocios.
A partir de la anterior premisa, hemos desarrollado un proceso de entrada o de "phase in" en el que entendemos cómo nuestros clientes participan en el mercado, cómo distribuye sus bienes y servicios, cuál es su estructura corporativa, cómo se relaciona con sus proveedores y cuál es la composición de su fuerza de trabajo, entre otros aspectos. Este proceso se ejecuta a través de reuniones que no tienen costo para nuestros clientes, asumiendo nosotros el tiempo que toma esa curva de aprendizaje.